18 noviembre, 2017

202: QUIZAS



El poema de mi amiga
 
Cuando leo mi poema
la gente llora, me confiesa. Pero tú no,
me recrimina: yo te he visto, me señala,
tú no lloras, me subraya, tu no lloras
cuando leo mi poema, me recalca.

Me pregunta: ¿Que a ti
no te importa lo que pasa en este país? ¿No
te duelen los muertos?,
¿Los miles de muertos? ¿Las mujeres
violadas? ¿Los migrantes
masacrados? ¿Los secuestrados? ¿Los desaparecidos,
los acallados, los silenciados por la violencia,
por los criminales, por el gobierno, por los militares,
por los medios? Todos
a los que yo doy voz
en mi poema, ¿no te importan?, me pregunta,
me cuestiona, me recrimina, me reclama.

Pero a la gente sí, me explica, me aclara: la gente
aplaude, aplaude
mucho cuando leo mi poema,
la gente llora y aplaude y luego
la gente se me acerca, me dice cosas.
Me susurra: la gente me dice que le gusta mucho
mi poema. Pero tú
no aplaudes, me confronta, o aplaudes poco,
me describe, porque a ti no te importa, me dice, a ti
no te importa, me repite, a ti no te importa,
me insiste, a ti no te importa lo que pasa.

Lo que pasa es que me tienes envidia: me descubre.
Lo que pasa

es que a ti
te hubiera gustado escribir mi poema: me acorrala.
Lo que pasa es que tú no podrías escribirlo:
me vence:

me aplasta:
no podrías escribirlo
porque a ti no te importa lo que pasa.

__Luis Felipe Fabre, en Poemas de terror y de misterio
__(México: Editorial Almadía, 2013)



12 noviembre, 2017

201: JUST BREATHE



Se hace necesario y urgente otro imaginario de cambio. Imágenes adecuadas para ver y pensar un cambio social complejo, no lineal, con sus mareas altas y bajas, procesos y eventos, continuidades y discontinuidades. Capaces de dar valor y visibilidad a las transformaciones invisibles y silenciosas, intersticiales e informales, imprevisibles e involuntarias, micropolíticas y afectivas, bastardas e impuras. Imágenes en las que encontremos compañía, valor y potencia.

Amador Fernández-Savater en http://www.eldiario.es/interferencias/revolucion-cambio_social_6_706639343.html






(imagen x Tillie Walden)

06 noviembre, 2017

200: COMO LAS ABEJAS




No debemos casarnos ni criar hijos, puesto que nuestra especie es débil y el matrimonio  y los hijos sobrecargan de pesares la debilidad humana. Los que recurren, en efecto, al matrimonio y a la crianza de hijos como a una ayuda, al advertir después que son motivo de más disgustos, se arrepienten, cuando les habría sido posible evitarlo desde el principio. El hombre impasible, en cambio, por considerar que es suficiente lo propio suyo para su capacidad de resistencia, rehúye el matrimonio y el nacimiento de hijos. "¡Pero la vida quedará desierta de hombres! Porque, dirás, ¿de dónde vendrá la sucesión?". ¡Ojalá, por cierto, que la blandura abandonara la vida por habernos convertido a todos en sabios! Mas actualmente sólo el que sea persuadido por nosotros se retraerá, posiblemente, pero la vida en su conjunto seguirá engendrando hijos sin dejarse persuadir. Y si la especie humana desapareciera, ¿acaso merecería lamentarse tanto como si desapareciera la generación de las moscas o de las avispas? Pues aquellas palabras son propias de los que no han examinado la naturaleza de los seres vivos.
_Epístola pseudodiogénica n47, a Zenón de Citio (en J.A. Martín García: Los filósofos cínicos y la literatura moral serioburlesca, Madrid: Akal, 2008, p427)


(The Handmaiden's Tale, s1 e5)